Triasa 2026: todo lo que dejó el triatlón que ya es una fecha fija del calendario nacional

Triasa —el Triatlón Arica Siempre Arica— volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las citas obligadas del calendario nacional de triatlón. La edición 2026 se desarrolló en el sector de playa Chinchorro y playa Las Machas, una decisión de la organización que, a nuestro parecer, fue absolutamente acertada: ese tramo de costa ariqueña tiene todo lo necesario para albergar un evento deportivo de esta magnitud, y así quedó demostrado en cada punto del recorrido.

El recorrido de Triasa: natación exigente, bici rápida y trote parejo

Natación en playa Chinchorro: piedras, olas y el vaivén del mar

El tramo de natación de Triasa fue, sin duda, el más rudo de la jornada. Al ingresar al mar, las piedras del fondo dificultaron el avance y obligaron a los competidores a moderar el ritmo antes de poder nadar con soltura. A eso se sumó una entrada con bastante oleaje: quien no tuviera experiencia en aguas abiertas pudo haberlo pasado mal en esos primeros metros. Una vez dentro, todo se hacía más simple, aunque el característico sube y baja del mar de Chinchorro —ese oleaje que te levanta y te deja caer una y otra vez— seguía ahí, generando algo de mareo en más de un participante.

Ciclismo: pavimento plano para sacarle el jugo a la bici de triatlón

La parte ciclística de Triasa se desarrolla sobre una carretera prácticamente plana, ideal para que las bicicletas de triatlón rindan al máximo. El camino es de buena calidad y con pocos baches, aunque tiene una textura que genera bastante vibración, ya que no se trata de un pavimento perfectamente liso. Aun así, el trazado permite mantener velocidades altas y constantes durante todo el tramo.

Trote: ritmo constante hasta la meta

El sector de pedestrismo también es plano, lo que favorece sostener una velocidad pareja de principio a fin. Después de una natación exigente y un ciclismo veloz, tener un circuito de trote sin desniveles se agradece: permite cerrar la carrera administrando bien la energía que queda.

Transición y parque cerrado: el detalle que distingue a Triasa

El parque cerrado de Triasa fue de excelente calidad y muy seguro, con detalles que dejaban en evidencia el cariño que la organización puso en la experiencia de cada competidor. Junto al parque cerrado había un servicio de guardarropía, lo que facilitó bastante dejar las pertenencias antes de la partida y recuperarlas al terminar.

Post carrera: sombra, hidratación y buena mesa bajo el sol de Arica

La zona post carrera estuvo a la altura de todo lo demás. La organización contrató a una empresa de hamburguesas para la alimentación de los atletas, además de bebidas, agua, fruta y café. Todo el sector de descanso estaba techado con una carpa, lo que evitó que el fuerte sol del día se transformara en un problema justo cuando el cuerpo más lo necesitaba. También se instalaron barriles con agua para que los competidores pudieran refrescarse, un detalle no menor considerando el calor intenso y el sol que pegaba directo sobre la piel, elevando rápidamente la temperatura corporal.

La previa: charla técnica en el Antay Hotel & Spa

La charla técnica se realizó en el Antay Hotel & Spa, uno de los mejores hoteles de Arica, y fue una instancia muy bien recibida por los participantes. La comida ofrecida, como parte de la tallarinata que la organización hizo para los participantes, era de muy buena calidad, con bebidas y jugos incluidos: la experiencia se sintió casi como estar en una celebración de matrimonio, y eso merece un reconocimiento aparte para la organización. Tanto la temperatura como la atención del recinto acompañaron para que la previa a la carrera fuera igual de grata que el día de la competencia.

La mirada de Zona3: Triasa se consolida entre las mejores carreras del norte

Arica se sigue posicionando como una de las carreras mejor evaluadas por los participantes del sector norte de Chile, y en esta edición absolutamente todos los detalles apuntaron hacia la calidad: distancias correctas y bien medidas, vueltas correctamente contabilizadas para evitar problemas entre quienes corrían distancias distintas, y una organización atenta a cada etapa de la experiencia. Sin duda hay cosas por mejorar, pero son mínimas frente a todo lo que Triasa hizo bien.

Desde Zona3 le ponemos una evaluación muy positiva a esta carrera, y aprovechamos de invitar a quienes quieran escapar del invierno chileno a un lugar donde la temperatura es sumamente agradable: vayan a Arica en agosto, porque Triasa es una experiencia que hay que vivir al menos una vez.

Ver más en: TRIASA 2026: así serán los recorridos de natación, ciclismo y pedestrismo en Arica

¿Ya tienes en tu calendario una escapada a Arica el próximo invierno? Cuéntanos en los comentarios si Triasa 2027 está en tus planes.