El lactato: de villano a combustible de élite
Los geles de lactato para el ciclismo dejaron de ser ciencia ficción. Un equipo de investigadores españoles logró superar uno de los grandes desafíos de la nutrición deportiva: convertir el lactato exógeno en un gel ingerible y funcional durante el esfuerzo. Un hallazgo que podría reescribir las estrategias de alimentación en carreras como el Tour de Francia, y que ya tiene al mundo del ciclismo de alto rendimiento prestando atención.
Durante décadas, el lactato fue sinónimo de agotamiento. Runners, ciclistas y triatletas lo temían como la señal de que el cuerpo estaba llegando a su límite. Pero esa visión quedó obsoleta. Investigaciones más recientes —y el trabajo del fisiólogo George Brooks con su concepto del lactate shuttle— demostraron que el lactato no es un desecho metabólico, sino una molécula de energía que viaja entre fibras musculares y que alimenta al corazón y al cerebro en situaciones de alta demanda.
Quien mejor lo explica es Aitor Viribay, fisiólogo que trabajó con el equipo INEOS, dirige el área de rendimiento en ultratrail de Salomon y asesora a la Real Sociedad: el lactato no señala fatiga, sino que es un mensajero metabólico. Una frase que resume un cambio de paradigma que venía gestándose hace años y que ahora tiene una aplicación práctica concreta.
El desafío de los geles de lactato en el ciclismo de alta competición
El problema con el lactato exógeno siempre fue el mismo: su forma líquida lo hacía prácticamente imposible de administrar durante una etapa de montaña. Los intentos anteriores de incorporarlo como suplemento nutricional no habían logrado una fórmula estable, palatable y eficiente para consumir sobre la bicicleta. Esa barrera técnica fue la que Viribay, junto a los investigadores culinarios Dani Lasa y Juan Carlos Arboleya, lograron finalmente superar.
El resultado: un gel de lactato apto para el ciclismo de competición, que permite al corredor acceder a una fuente de energía de altísima eficiencia metabólica en plena carrera. Un avance que combina fisiología del ejercicio con gastronomía científica aplicada al deporte de rendimiento.
¿Por qué importa esto para el Tour de Francia?
El Tour de Francia es la carrera más exigente del mundo. Sus ciclistas cubren cerca de 3.500 km en tres semanas, con etapas de montaña que pueden durar hasta cinco horas de esfuerzo continuo. La nutrición de carrera es una de las grandes batallas invisibles del pelotón: los corredores de élite consumen hasta 120 gramos de carbohidratos por hora para mantener el rendimiento en los tramos más duros.
En ese contexto, incorporar geles de lactato al ciclismo como herramienta nutricional no es un detalle menor. Significa agregar una molécula que el músculo, el corazón y el cerebro pueden usar directamente como combustible, sin pasar por los procesos digestivos que suelen colapsar en esfuerzos extremos. Potencialmente, una ventaja metabólica difícil de cuantificar, pero imposible de ignorar.
Un avance con implicancias para el triatlón y el running
Aunque el foco inicial está en el ciclismo de carretera, las implicancias de los geles de lactato para el deporte de resistencia van mucho más allá del Tour. Triatletas y maratonistas también se enfrentan al mismo problema: cómo mantener el suministro de energía cuando el sistema digestivo empieza a fallar en competencia.
Si la tecnología se consolida y escala hacia el mercado de suplementos, podría convertirse en el próximo gran cambio de la nutrición deportiva, comparable a la irrupción de los geles de carbohidratos en los años 90 o a las estrategias de alto consumo de carbohidratos que dominan el rendimiento de élite hoy.
¿Llegará el lactato a las tiendas antes del próximo Tour?
Por ahora, la tecnología está en fase de validación científica y su uso es exclusivo del alto rendimiento. Pero la historia del deporte de resistencia enseña que lo que hoy usan los pro, mañana llega al amateur. El camino de los geles de carbohidratos, las bebidas isotónicas y los aminoácidos de cadena ramificada siguió exactamente ese patrón.
¿Estamos ante la próxima gran revolución de la nutrición en el ciclismo y el triatlón? ¿Crees que herramientas como los geles de lactato deberían llegar al mercado masivo o son exclusivas del alto rendimiento? Cuéntanos en los comentarios.











